Los errores de SEM que te están costando dinero (y cómo solucionarlos)

La mayoría de campañas de Google Ads no fallan por “falta de presupuesto”. Fallan por pequeñas decisiones que parecen inofensivas, pero que inflan el coste por clic, bajan la conversión y hacen que acabes pagando por visitas que no compran.

Aquí tienes los errores más comunes que veo en SEM y, lo más importante, cómo corregirlos sin complicarte la vida.

1. Mandar el tráfico a la home (en lugar de a una página que convierta)

Es el clásico: anuncias un servicio concreto y envías a la home “para que el usuario ya encuentre”. La mayoría no encuentra nada. Se va.

Solución: crea una landing por intención. Si anuncias “instalación”, la landing va de instalación. Si anuncias “precio”, la landing responde precio. Si anuncias “comparativa”, la landing compara. Alinea anuncio + búsqueda + página.

2. No separar campañas por intención (y mezclarlo todo en una sola)

Cuando metes keywords informativas, de comparación y de compra en el mismo saco, te cuesta controlar pujas, mensajes y conversiones. Terminas optimizando “a ojo” y pagando de más.

Solución: separa por intención. Al menos: marca, compra/servicio, competidores/alternativas y informacional (si la usas para remarketing o top funnel). Así decides dónde invertir y qué resultados esperar de cada bloque.

3. No usar negativas de forma seria (y pagar por búsquedas basura)

Si no revisas términos de búsqueda, acabas pagando clics de gente que busca “gratis”, “empleo”, “curso”, “qué es”, “opiniones” cuando tú querías ventas ya.

Solución: revisa términos de búsqueda de forma recurrente y construye una lista de negativas por negocio. Es de las acciones con mejor retorno en SEM: baja gasto inútil y sube relevancia.

4. Escribir anuncios genéricos (y competir solo por precio)

Si tu anuncio suena igual que el de todos, el usuario no tiene motivo para elegirte. Y si no te elige por valor, te elige por precio. Mal camino.

Solución: convierte tu propuesta en texto claro. Incluye: para quién es, qué resultado obtiene, qué te diferencia y qué pasa después del clic (presupuesto, demo, llamada, envío, etc.).

5. Medir “conversiones” que no significan negocio

Si cuentas como conversión un clic en WhatsApp, un scroll o una visita a “contacto”, te autoengañas. Optimizarás campañas hacia acciones fáciles, no hacia ventas reales.

Solución: define conversiones que representen intención fuerte: envío de formulario completo, llamada con duración mínima, compra, solicitud de demo, reserva confirmada. Si puedes, conecta datos de calidad (lead válido / no válido).

6. No controlar el presupuesto por campaña (y dejar que Google decida por ti)

Si una campaña “se come” el presupuesto por volumen, puede estar robándole dinero a la que realmente convierte. Y tú lo ves tarde.

Solución: asigna presupuesto según intención y rendimiento. Protege marca. Protege campañas de compra. Lo informacional, si lo haces, que no drene el resto.

7. Tocar cosas cada día sin un sistema (y no saber qué funcionó)

Cambios constantes = resultados confusos. No sabes si mejoró por el anuncio, por la puja, por el día de la semana o por el mercado.

Solución: trabaja con un checklist y un ritmo. Revisión de términos, revisión de anuncios, revisión de landing, revisión de pujas. Si lo haces con un proceso repetible, se vuelve controlable.

Cómo aplicar esto sin complicarte

Si quieres hacerlo de forma ordenada, lo más práctico es trabajar con un sistema: plantillas, checklist, estructura de campañas y un flujo de optimización claro. Eso evita el “toqueteo” constante y acelera mejoras reales.

Si te interesa tener ese marco ya preparado para campañas SEM (estructura, revisiones y optimización), puedes echar un vistazo a sem-toolkit.com. La idea es simple: menos improvisación, más control.

Conclusión

El SEM rentable no depende de trucos. Depende de alinear intención, anuncios, landing y medición, y de eliminar gasto inútil con negativas y estructura. Corrige estos errores y, en la mayoría de cuentas, el rendimiento cambia sin necesidad de aumentar presupuesto.